21 de septiembre de 2009

La Cenerentola



Una maravillosa forma de fomentar la cultura en el país, es sin duda inculcársela a los niños. Una gran idea por parte del Centro Nacional de las Artes fue el festival: Niñ@s, se levanta el telón. Cuentos, mitos e historias de ópera.

El primer título a presentar el pasado 04 y 05 de agosto fue un clásico rossiniano, La Cenerentola (La Cenicienta) en una adaptación recortada para niños. Del primer acto suprimieron todos los recitativos dejando casi todas las arias y conjuntos intactos, mientras que el pobre y rasurado 2º acto quedó muy poco. Sin intermedio y con casi 2 horas de duración el pequeño público a quién estaba dirigida la función estaba más preocupado por salir huyendo del lugar que por o que sucedía en el escenario.

El hilo conductor entre los números musicales fueron narrados por Jorge Cervantes, quién interpretó un falto de condición física, sobreactuado e ilegible  narrador, quien a mi gustó utilizaba un engorroso y dominguero texto que incluso los adultos sufrimos un poco para entender lo que Fco. Méndez Padilla quiso decir. No está mal hablarle así a los niños, pero en exceso todo es malo.

 La retumbante Orquesta Stravaganza estuvo bajo la batuta de José Arean, a quién vimos con la agenda llena esa semana pues 8 días antes dirigió el Réquiem de Faurè con la Sinfónica de Minería, salvo algunos momentos donde cubrió por completo a los cantantes su dirección fue bastante buena.

La dirección escénica muy bien lograda fue creada por César Piña quien nos ha demostrado que haciendo comedia es bastante bueno. Tomando muchos elementos de la versión fílmica de 1981 con Frederica von Stade y Francisco Araiza y los puppets ratones de la producción del Liceu de Barcelona de 2008 Piña hizo un excelente trabajo que fue aplaudido gracias a la vis cómica de los interpretes.

En una versión clásica, el vestuario pasó desapercibido; mientras que la escenografía fue solucionada con telas de manera decorosa. El octeto de hombres que fungió como coro, estuvo bastante bien gracias a la dirección de Paul Alberto Aguilar.

El rol protagónico de Angelina le fue encomendado a la mezzosoprano Cassandra Zoé quien no cuenta con una gran potencia vocal, más si con un gran portento técnico compensando así una ligera voz con una facilidad para la coloratura bastante buena; siendo atractiva y joven sacó adelante el papel. Mismo caso del tenor Hugo Colín quien interpretó al Príncipe Ramiro, una voz pequeña pero con una gran agilidad para alcanzar los agudos en la coloratura, con la mano en la cintura dio los “do” de pecho en su aria Si ritrovarla io giuro.

El papel de Alidoro fue interpretado por Luis Felipe Losada, quién casi no estuvo en escena pues le cortaron gran parte de su participación, mientras que
Dandini fue interpretado por Ricardo López quien en los conjuntos sobresalía su voz por encima de los protagónicos de voces agudas.

Pero sin duda los que se llevaron las palmas de chicos y grandes fue la familia de Cenicienta, me refiero a Angélica Alejandre en el papel de
Clorinda, a la maravillosa Aracely Fernández como Tisbeta y a Charles Oppenheim como Don Magnifico, padre de estas dos, quienes con una comicidad y gracia escénica demostraron que roles secundarios pueden tener mucho más éxito que los protagónicos siempre y cuando estén bien hechos, como éste fue el caso.


1 comentario:

Javier dijo...

Bernardo,

Que barbaridad! este blog es seguramente el más vacío de la generación. Es una pena porque me parece más un acto de desinterés que de falta de capacidad. Por favor trata de comprometerte más con los proyectos este blog tenía la intención de documentar los conocimientos que hemos dado en la materia para que les sirvieran de referencia en el futuro.

Ni modo, por supuesto tienes 0 en esta revisión.

Por cierto, bonita chaqueta la de tu foto,

Prof. Javier.