Una maravillosa forma de fomentar la
cultura en el país, es sin duda inculcársela a los niños. Una gran idea por
parte del Centro Nacional de las Artes fue el festival: Niñ@s,
se levanta el telón. Cuentos, mitos e historias de ópera.
El primer título a presentar el pasado 04 y 05 de agosto fue un
clásico rossiniano, La Cenerentola
(La Cenicienta) en una adaptación recortada para niños. Del primer acto
suprimieron todos los recitativos dejando casi todas las arias y conjuntos
intactos, mientras que el pobre y rasurado 2º acto quedó muy poco. Sin
intermedio y con casi 2 horas de duración el pequeño público a quién estaba
dirigida la función estaba más preocupado por salir huyendo del lugar que por o
que sucedía en el escenario.
El hilo conductor entre los números
musicales fueron narrados por Jorge Cervantes, quién interpretó un falto de
condición física, sobreactuado e ilegible
narrador, quien a mi gustó utilizaba un engorroso y dominguero texto que incluso los adultos sufrimos un poco para
entender lo que Fco. Méndez Padilla quiso decir. No está mal hablarle así a los
niños, pero en exceso todo es malo.
La retumbante Orquesta
Stravaganza estuvo bajo la batuta de José Arean, a quién vimos con la agenda
llena esa semana pues 8 días antes dirigió el Réquiem de Faurè con la Sinfónica de Minería, salvo algunos
momentos donde cubrió por completo a los cantantes su dirección fue bastante buena.
La dirección escénica muy bien lograda
fue creada por César Piña quien nos ha demostrado que haciendo comedia es
bastante bueno. Tomando muchos elementos de la versión fílmica de 1981 con Frederica von Stade y Francisco Araiza y los puppets ratones de la producción del Liceu de Barcelona de 2008
Piña hizo un excelente trabajo que fue aplaudido gracias a la vis cómica de los
interpretes.
En una versión clásica, el vestuario
pasó desapercibido; mientras que la escenografía fue solucionada con telas de
manera decorosa. El octeto de hombres que fungió como coro, estuvo bastante
bien gracias a la dirección de Paul
Alberto Aguilar.
El rol protagónico de Angelina le fue encomendado a la mezzosoprano Cassandra Zoé quien no
cuenta con una gran potencia vocal, más si con un gran portento técnico
compensando así una ligera voz con una facilidad para la coloratura bastante
buena; siendo atractiva y joven sacó adelante el papel. Mismo caso del tenor
Hugo Colín quien interpretó al Príncipe Ramiro,
una voz pequeña pero con una gran agilidad para alcanzar los agudos en la
coloratura, con la mano en la cintura dio los “do” de pecho en su aria Si ritrovarla io giuro.
El papel de Alidoro fue interpretado por Luis Felipe
Losada, quién casi no estuvo en escena pues le cortaron gran parte de su participación,
mientras que
Dandini fue interpretado por Ricardo López quien en los conjuntos
sobresalía su voz por encima de los protagónicos de voces agudas.
Pero sin duda los que se llevaron las palmas de chicos y grandes fue la familia de Cenicienta, me refiero a Angélica Alejandre en el papel de Clorinda, a la maravillosa Aracely Fernández como Tisbeta y a Charles Oppenheim como Don Magnifico, padre de estas dos, quienes con una comicidad y gracia escénica demostraron que roles secundarios pueden tener mucho más éxito que los protagónicos siempre y cuando estén bien hechos, como éste fue el caso.


1 comentario:
Bernardo,
Que barbaridad! este blog es seguramente el más vacío de la generación. Es una pena porque me parece más un acto de desinterés que de falta de capacidad. Por favor trata de comprometerte más con los proyectos este blog tenía la intención de documentar los conocimientos que hemos dado en la materia para que les sirvieran de referencia en el futuro.
Ni modo, por supuesto tienes 0 en esta revisión.
Por cierto, bonita chaqueta la de tu foto,
Prof. Javier.
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